miércoles, 28 de junio de 2017

¡Vuelve el hombre, vuelve Monago!





Dos años tapado, dos años de siesta de un repetido hipster  Monago, con moreno playa y barbado, dan para mostrar, una vez más, la marca de la casa de su "gamberrismo clasista" e institucional en palabras de Alvaro Jaén.  Todo vísceras, como vitorino enjaulado, para satisfacción propia y de su bancada. Sin duda, ha ganado por goleada en la utilización de su pose emocional populista y demagógica. También es verdad que tenía artillería reciente para hacer, más que un debate sobre Extremadura, un debate sobre la "deriva de la nación" y la supuesta "podemización" del PSOE, de las que tanto jugo su partido saca. La deriva de la corrupción en el PP piensa que está tan amortizada como para "nominarse", de nuevo, como el "elegido" en una tierra desnortada donde Vara pierde hasta en el recreo, aunque lo único que está contrastado es que él perdió las elecciones. Tras la "hostia" que se pegaron Rita Barberá, Susana Diaz, la tercera puede ser la suya.

¡Vuelve el hombre, vuelve Monago!. Un macho que no necesita guardaespaldas, aunque le pagábamos profesor de padel, aprovecha el debate de Extremadura, en el ecuador de la legislatura, para avisar que ha vuelto. Y ha vuelto para poner orden e iluminar a la "gente", a esa gente a la que la habla con su deje, con su tono campechano, con un gracejo familiar y cercano a toda esa gente a la que consiguió elevar a la tasa de paro histórica más alta habida en Extremadura con un 35,6% y 183.000 personas en desempleo. 

Ahí está, ese hombre, estirando el cuello como pavo real o girándolo como una tortuga móvil de coche, olvidando que dejó a una Extremadura casi intervenida, por otro "prócer" de su Patria, como Montoro y con presupuestos de escaso recorrido temporal y financiero. Ahí está, preocupado por el devenir de la televisión pública extremeña que ahora, al menos, no censura debates en la asamblea extremeña como hizo él; mucho mejor eran sus tertulias autobombo con sus plumillas Vigario y Lola Izquierdo. Ahí está, tan crítico, por esa propuesta sobre Almaraz tan delirante, o es que no nos hemos dado cuenta que esa medida no es "realista", como no lo es la apuesta por las energías renovables. Y que hablar de las 35 horas en los funcionarios públicos si eso corresponde al Gobierno de Rajoy y ya sabemos que ya tal.

Con los peligros de un pirómano social propia de un "gamberrismo clasista", sigo sin entender la razón para no haber trabajado en estos dos años un acercamiento a Podemos, aunque tampoco entiendo la escasa eficacia de Podemos al no escribir negro sobre blanco, enmiendas presupuestarias que cambien la realidad de ciudadanía, clase trabajadora y colectivos desfavorecidos. 

A todos nos quedan dos años para otras elecciones y Monago aún no se han enterado por qué perdió las elecciones. 



Artículos relacionados: