viernes, 22 de noviembre de 2013

Con Monago, crecemos...


Ayer, escuchaba en la radio que Monago afirmaba que los pobres habían descendido en Extremadura desde que él llego al poder. Se van a desforestar los bosques con tanta fábrica de narices de madera. A mi, no me salen las cuentas, Sr. Monago.

El lunes, el Gobierno Extremeño nos convoca a un nuevo acto de pirotecnia  que vale un pastón con un acto sobre Garantía Juvenil en Badajoz. A todo esto, Rajoy se reunió recientemente con la Comisón Europea para reclamar 1800 millones que nos corresponden por ser el país con mayor paro juvenil de Europa pero le dijeron que donde estaba su Plan. Y es que su plan es de corto recorrido, pues trata de bonificar a las empresas por además de facilitarles mano de obra joven y barata. Son cosas de ese contrato de formación de su reforma laboral. 

Volviendo a Monago y éste a sus fuegos artificiales, nos venderá como de costumbre su invento sobre el emprendimiento que  hará recuperar el empleo de los jóvenes,  poniendo en valor la creatividad de nuestros hijos. Pero la realidad es que el desempleo en los menores de 25 años ha crecido un 12% con Monago, alcanzando los 19.567, aumentando ese porcentaje al 20%, cuando hablamos del computo total de jovenes menores de 35 años, pasando de 44.979 jóvenes en paro en Julio de 2011 a 54.034 en Octubre de 2013. Un crecimiento que nos conduce a ser la region con la tasa más alta de paro juvenil de toda España.

Extremadura ha pasado de 117.116 personas desempleadas a 148.709 personas registradas en el SEXPE por obra y gracia de su inacción. Ni siquiera el nivel de formación juega a favor del empleo pues la estructura productiva se devalúa siendo incapaz de absorber a los m'as cualificados. Aquellas personas desempleadas que no superan la ESO con Monago crecen un 20,6%, pasando de 90.274 a 108.952, siendo desolador el crecimiento del 58,7% en aquellos personas desempleadas en F.P. del Grado Medio y Grado Superior, pasando de 11.248 a 17.852 personas paradas. Y en el caso de aquellos que tienen una titulación universitaria pasan de 9.812 a 13.858, creciendo un 41,2%.

Y son datos obtenidos del Observatorio de Empleo de Extremadura, no es el humo que vende MONAGO, que no ha sido capaz de mantener un miserable Plan de Empleo de cuatro millones de euros presupuestado en el 2012 pero olvidado en el de 2013 por |Rajoy y Monago. No tenemos razones para salir el #23N a la Calle, porque cada vez somos más ricos.

domingo, 17 de noviembre de 2013

¿MUERTE A LOS SINDICATOS?. de Iñaki Gabilondo

Nueva moda. Rajar de los sindicalistas. Algo fácil y barato, por cierto. Lo llevan en la solapa ciertos políticos, lanzando mensajes subliminales sobre su actual falta de utilidad para los trabajadores, politización, corrupción, derroche económico. Resulta curioso: Los mismos que alientan al escarnio público, suelen lanzar piedras cargadas por sus propias mezquindades.

Además, la destrucción del sindicalismo hace mucho más fácil la labor de los gobernantes, sin movilizaciones ni huelgas, especialmente la de quienes dirigen tras la cortina. Qué bien estaríamos si no existieran los sindicatos, piensan algunos.

El problema es que esa frase por la que suspiran los gobernantes "Qué bien estaríamos sin sindicatos" empieza a calar entre la gente de a pie, con un discurso cargado de improperios, gritos, oportunismo, mala leche y, sobre todo, un enorme vacío de argumentos que se resume en: "Para lo que hacen, mejor que no hagan nada", "Por mi los echaba a todos y los ponía a trabajar", "Están vendidos, no se mueven, no están con los trabajadores". Luego terminan reservándote para el final el placer de oír la raída historia de: "Conozco a uno que está de liberado sindical.".

Confesar ser liberado sindical, en estos tiempos que corren, es un auténtico pecado capital. Mejor inventar cualquier otra cosa antes de que te descubran. Te pueden acechar en cualquier esquina, a cualquier hora: sacando dinero, haciendo la compra, recogiendo a tus hijos en el colegio. Cualquier lugar y excusa es buena, para utilizar como insulto la palabra "sindicalista".

Se puede ser banquero chupasangre, se puede ser político en cualquiera de sus muchos cargos (concejal, alcalde, o delegado provincial.) y trincar todo lo que se quiera, aceptar sobornos y trajes, realizar chantajes, revender terrenos públicos, recortarle el sueldo a los trabajadores o directamente despedirlos sin indemnización. Se puede, incluso, aumentar el recibo de la luz a los pensionistas hasta asfixiarlos, o salir en fotos besando niños y ancianos mientras los colegios y asilos se caen a trozos, cobrar dos o tres sueldos en tres cargos diferentes, declarar a hacienda que se está arruinado mientras se cobra de mil chanchullos distintos, para que su hijo obtenga la beca que le permita comprarse una moto a costa del Estado.

En este maldito país se puede ser lo que se quiera, pero no sindicalista.
Nadie se acuerda ya de la última huelga, aquella en que nadie de la empresa fue, excepto los dos afiliados que perdieron el sueldo de aquel día, para que luego se firmara un acuerdo que les subió el sueldo a todos. Incluso a aquellos que escupieron sobre la huelga.

O de Luís, ese hombre que estuvo 30 años cotizando, y que gracias a la pre-jubilación que se consiguió en su momento, puede ahora, con 60 años y despedido de su puesto, tirar para adelante sin necesidad de buscar un trabajo que nadie le ofrecería.

Recuerden también a Marta, la chica de 23 años que estuvo aguantando un jefe miserable con aliento a coñac, que le obligaba a hacer más horas extras para tener un momento de intimidad donde poder acosarla mientras le recordaba cuándo le vencía el contrato. Hasta que su mejor amiga la llevó al sindicato y, gracias a una liberada sindical, ahora el tipo ha tenido que indemnizarla hasta por respirar.

Son muchos los que les deben algo a los sindicatos, y a los sindicalistas: El maestro que pudo denunciar al padre que le pegó en la puerta del colegio, los trabajadores que consiguieron que no les echaran de la RENAULT, la chica que pudo exigir el cumplimiento de su baja por maternidad en su supermercado. Porque también fue una liberada sindical la que se puso al teléfono el día en que despidieron a Julia, la chica de la tienda de fotos, y le ayudó a ser indemnizada como estipulan los convenios; y aquel otro joven que movió cielo y tierra para arreglarle los papeles al abuelo para procurarle una paga medio-decente, porque los usureros de hace 30 años no lo aseguraban en ningún trabajo. Para qué recordar las horas al teléfono escuchando con paciencia a cientos de opositores a los que no aprobaron, gritando e insultado porque en el examen no les contaron 2 décimas en la pregunta 4. O el otro compañero sindicalista, el que denunció a la constructora que se negaba a indemnizar a la viuda de su amigo Manuel, que trabajaba sin casco.

Ya nadie se acuerda de dónde salieron sus vacaciones, los aumentos de sueldo que se fueron consensuando, el derecho a una indemnización por despido, a una baja por enfermedad, o a un permiso por asuntos propios.

Esta sociedad del consumo, prefiere tirar un saco de manzanas porque una o dos están picadas, por muy sanas que estén el resto. Los precedentes televisivos: entrenadores de fútbol, famosos de la exclusiva en revistas, y demás subproductos, se convierten en clinex de usar y tirar dependiendo de las modas. Ahora, en un momento en que los trabajadores deben estar más juntos, arropados y combatientes contra quienes realmente les explotan, aparecen grietas prefabricadas en los despachos de los altos ejecutivos, ávidos de hincar más el diente en el rendimiento de la clase trabajadora.

¿Quién tirará la primera piedra?. ¿Serán los políticos gobernantes, o los banqueros quienes hablarán de dejadez o vagancia?. ¿Tendrán capacidad moral los jueces o los periodistas, de hablar de corrupción en las demás profesiones?. ¿Serán más idóneos para iniciar lapidaciones, los super-empresarios del ladrillo?. ¿En qué profesión se puede jurar que no existen vagos, corruptos, peseteros, o ladrones?. ¿Preguntamos mejor entre la Iglesia o la Monarquía.?.
Pero qué fácil resulta rajar en este país. Siembra la duda, y obtendrás fanatismo barato.

Qué bien asfaltado les estamos dejando el camino a quienes realmente nos explotan cada día. ¡Acabemos con los sindicatos!. Sí. Dejemos que la patronal y los bancos regulen los horarios, las pensiones, los sueldos, las condiciones laborales y los costes del despido. Verán cómo nos va a ir con la reforma del mercado laboral, cuando los sindicatos dejen de existir y no puedan convocarse huelgas ni manifestaciones.

Verán qué contentos se pondrán algunos cuando sepan que ya no estarán obligados a pagar las flores de los centenares de trabajadores que mueren todos los años, a costa de sus mezquindades.

Iñaki Gabilondo

martes, 12 de noviembre de 2013

50 medidas para el empleo en Extremadura

 
 
CCOO y UGT de Extremadura han elaborado un plan con una batería de 50 propuestas concretas y cuantificadas con las que dar respuesta al principal problema de la región: el paro. 

Este documento, titulado "Extremadura necesita Trabajo, 50 propuestas para recuperar el empleo y la economía", está disponible en la sección "Documentos" de la web de CCOO de Extremadura:

El enlace es el siguiente:

viernes, 25 de octubre de 2013

Las prestaciones al final de su luz








La luz al final del túnel es una ilusión óptica que provoca, a su vez, un deslumbramiento en los voceros del milagro imposible. Pero el tiempo se agota, fundamentalmente para aquellos que no tienen reservas y no pueden ser dormidos con cuentos bañados en confeti. 

En un informe elaborado por la Fundación 1º de Mayo de CCOO, del tercer trimestre EPA de 2013 sobre la protección por desempleo, se incide en el proceso de perdidas de rentas de los más desfavorecidos. La tasa media del estado es ya tan solo del 33,7%; es decir, solamente uno de cada tres parados percibe prestaciones. Hay casi cuatro millones de personas paradas que no perciben ninguna prestación y la segregación con las mujeres aumentan porque tienen una tasa de protección diez puntos inferior a la de los hombres, profundizándose el deterioro en los jóvenes menores de 30 años, donde solo uno de cada seis percibe prestación, el 12,5%. Ya son más de un millón y medio de jóvenes sin prestaciones y en el último año la tasa de protección de estos ha pasado del 16,3 al 12,5%. 

Las personas entre  30 y 44 años, al representar el 40% del total son quienes conforman la media: su tasa de protección es del 37,3%. Algo menos de cuatro de cada diez percibe una prestación. Más de un millón de personas de esta edad no son perceptores de prestaciones y en el caso de las mujeres es siete puntos menos. 

Aunque son los mayores de 45 años los que cuentan con una tasa de protección mayor, solo uno de cada dos está protegido y aquí se reproduce el patrón segregador con las mujeres que tienen una tasa veintidós puntos inferior a los hombres. 

En Extremadura: Tan solo cuatro de cada diez parados percibe prestaciones, un 37,3%, lo que supone 1,8 puntos menos que hace un año. En estas prestaciones se contemplan las contributivas que significan la mitad de estas, las prestaciones de subsidios, renta activa de inserción y subsidios de los eventuales agrarios, lo que hace disminuir la calidad de las mismas, aunque nuestra comunidad se encuentre por encima de la media del estado. Entre los más destacable podemos indicar que:
  • Hay más de cien mil personas paradas que no perciben ninguna prestación. 
  • Las mujeres tienen una tasa de protección nueve puntos inferior a la de los hombres. 
  • La menor tasa de protección la tienen los jóvenes menores de 30 años: algo menos de uno de cada seis percibe prestación, el 16%. Hay casi cincuenta mil jóvenes sin prestaciones. En esta edad la tasa de las mujeres es tres puntos superior a la de los hombres.
  • Las personas entre 30 y 44 años tienen una tasa de protección del 37,9%. Algo más de uno de cada tres percibe una prestación. Más de treinta y tres mil personas de esta edad no son perceptores de prestaciones. 
  • La tasa femenina en este grupo es del 25%, trece puntos menos que en el caso de hombres.
  • En el caso de los mayores de 45 años, aunque es el colectivo donde se concentra mayor tasa de protección, cuatro de cada diez no están protegido, un 42,3% no tiene ningún tipo de prestación. En el caso de las mujeres tienen una tasa quince puntos inferior a los hombres; un 57,3% de mujeres en este grupo no tiene ningún tipo de cobertura.   

Con este panorama de contracción del consumo, de rebajas de costes laborales vías salariales y empleo, subida del IVA y caída, por tanto, de la demanda interna, acompañado de las propuestas "novedosas" de la CEOE sobre recorte en prestaciones por desempleo, podemos concluir que aunque la recesión ha terminado técnicamente, por ahora, la profundización en la crisis de las familias y de las pequeñas y medianas empresas es más que inevitablemente una certeza.

miércoles, 9 de octubre de 2013

En Extremadura, el escaso empleo se degrada


La contratación acumulada en Extremadura entre Septiembre de 2011 y septiembre 2013, tras la puesta en marcha de la reforma laboral en el mes de febrero de 2011, es un indicador claro de la degradación que está sufriendo nuestro mercado de trabajo.  

En Septiembre de 2011 la contratación total acumulada en los primeros nueve meses de ese año era de 350.718 contratos, pasando a septiembre de 2013 a una contratación acumulada, en el mismo periodo, de 374.462, lo que significa un incremento en la contratación de  un 6,7%. Aparentemente podríamos caer en la tentación de pensar que estamos en el camino de la recuperación de empleo, pero no es así, todo lo contrario, avanzamos en la degradación del mismo.  
 

Al segregar la contratación en contratación indefinida y temporal, observamos que la contratación acumulada en el periodo estudiado pasa de 12.154 contratos indefinidos (contratos a tiempo completo, tiempo parcial y fijos discontinuos), aminorándose en 2013 a 10.641, lo que significa una caída del 12,5%. Por lo tanto, aunque sube la contratación, bajan los indefinidos y suben los temporales, que una vez estudiados se observa que se disparan los que son a tiempo parcial.  
 
Dentro de los contratos indefinidos, los que son a tiempo completo disminuyen desde 8.273 a 6.231 en el mismo periodo de 2013, significando un descenso del 24,7% entre los periodos señalados, aumentando sin embargo en aquellos a tiempo parcial desde 3.140 a 4.036 con un ascenso del 22,2%. En el caso de los fijos discontinuos de 696 contratos acumulados de 2011 a los 334 en el mismo periodo de 2013, disminuyendo un 52%.

En conclusión, hasta septiembre de 2011, de cada 100 contratos realizados tres contratos y medio eran indefinidos y dos años más tarde, en septiembre de 2013 no llegan a tres. El diferencial con la media española es elocuente, donde ocho de cada cien contratos son indefinidos, aunque tampoco sea para tirar cohetes.

En relación a la contratación temporal en sus diferentes modalidades (Obras y servicios a tiempo completo y parcial, eventual por circunstancias de la producción a tiempo completo y a tiempo parcial, formación, y otros), aumenta con una subida del 7,7%, pero es la contratación temporal a tiempo parcial la que ejerce el mayor aumento en los dos últimos años con una subida global de un 55%, bajando la de a tiempo completo.


Destacan los tipos de contratos más utilizados que en el caso de los Eventuales a Tiempo completo suben un 5%, implosionando en el caso de los Eventuales a Tiempo Parcial, con un ascenso del 82%. En el caso de los contratos de Obras y Servicios a tiempo completo descienden en un 1,6%, volviéndose a reproducir el patrón en el caso de Obras y Servicios a tiempo parcial con una fuerte subida del 34,8%. El global supone una subida del 55% en la contratacion temporal a tiempo parcial.  En el caso de los contratos de formación pasan de 1.551 a 2.987, incrementándose en un 48%. 

Por tanto, parece claro que:

  1. El aumento de contratación en  el periodo estudiado de un 7,1% no debe correlacionarse con aumento de empleo, sino con un aumento del reparto del mismo y de su precarización.
  2. Los contratos indefinidos suponen en el acumulado hasta septiembre de 2011 un 3,46% del total, bajando el acumulado hasta septiembre de 2013 al 2,8%, muy por debajo de la media de España.
  3. La contratación indefinida, globalmente cae un 12,5%, aunque es a costa de la contratación a tiempo completo y fijos discontinuos, porque la contratación a tiempo parcial crece.
  4. La contratación temporal a tiempo parcial aumenta en los dos últimos años un 55%. Dentro de ella la subida es implosiva en los eventuales a tiempo parcial con un 82%. En el caso de Obras y Servicios a tiempo parcial con un 34,8%. Indudablemente esta nueva situación implica un aumento del fraude que esconden jornadas a tiempo completo, con un ahorro sustancial en los costes laborales para las empresas y una degradación de la calidad del empleo.
  5. En Extremadura, desde septiembre 2011, los contratos de Obras y Servicios a tiempo parcial suben un 34,8%.                                                                                                                        
Si es cuestión de un acto de fe tendremos que considerar que la recuperación está a la vuelta de la esquina y que se ve la luz al final del túnel. La putada es que los que no somos creyentes no esperamos que la Virgen nos eche un capote.

viernes, 20 de septiembre de 2013

¿Pirateo en la formación en empresas de Extremadura?




En el 2012, las programaciones de Planes de Formación en Extremadura han sido testimoniales. Tan solo han alcanzado a 2.535 trabajador@s (999.312 euros), sobre un universo alrededor de las 300.000 personas susceptibles de realizar la mejora de su cualificación profesional a través de los mismos. Análoga situación podríamos detectar en cualquier otra comunidad de nuestro pais. Huelga decir que estos datos son coherentes con el modelo productivo al que nos arrastran los voceros de la jungla.

Esta formación venía siendo realizada en una parte por organizaciones sindicales y empresariales a las que, de manera artera, se las quiere descalificar con el objetivo de desregularizar un modelo que, independientemente de necesitar mejoras, estaba regulada por el procedimiento de la negociación colectiva, de la planificación, del seguimiento de las administraciones, de la evaluación y control de su gestión. Casos como los de la Comunidad de Andalucía o recientemente Madrid, son la excepción.

El capítulo de los recursos públicos en formación también está en el ojo avizor de los especuladores y sus profetas; por eso, aquí también nos estamos jugando el traspaso de rentas del trabajo a rentas del capital. Es “vox populi” que en el nuevo modelo propiciado unilateralmente por el gobierno de Rajoy, por presiones de la CEOE, se opta por un sistema de bonificaciones directas a las empresas, obviándose el control, quedando gran parte de los fondos en un "compadreo" entre gestorías, consultoras trapisondas y empleadores de escaso valor, intercambiando números de afiliados a la S.S. por regalos tecnológicos a los facilitadores, fundamentalmente en aquellas empresas donde por su tamaño no hay representación sindical.

Según datos de la Fundación Tripartita de la Formación, en el año 2012, en la Comunidad Autónoma de Extremadura, ha habido 45.745 participantes en actividades formativas sobre 12.655 empresas, diciéndonos que algo más de cuatro de cada diez empresas extremeñas se han bonificado en sus cuotas a la S.S. por la realización de actividades formativas para sus trabajadores y trabajadoras y con una financiación de 8.100.000 euros. En cuanto a su traslación directa sobre la formación real en el seno de la empresa es más que cuestionable, pues mientras que afortunadamente la realizada por las organizaciones sindicales tiene todo tipo de controles, la laxitud con las bonificaciones a las empresas es manifiesta.

En el estado y referenciando el 2012, los datos pueden ser clarificadores, pues mientras las bonificaciones gestionan 850 Millones de euros, el conjunto de todas las organizaciones sindicales no superan los 90 millones y que hay que recordar que son partidas finalistas que deben ser justificadas euro a euro. Cuando El Mundo, La Razon o ABC hablan de los miles de millones que subvencionan a estas organizaciones queda en entredicho no el papel de los sindicatos sino la tergiversacion que realizan aquellos que pasan por investigadores de la realidad. 

Parece claro que mientras estamos zarandeando a las organizaciones sindicales con intencionalidad inconfesable, el grueso de la financiación que va a las empresas se va de rositas. A los medios de comunicación habria que recomendarles que centraran el tiro, aunque presiento que no están por la labor.




Si a estos datos le añadimos que la formación mayoritaria está relacionada con  los socorridos contenidos de Prevención de Riesgos laborales y manipulador de alimentos, que su realización es a través de procedimiento de difícil evaluación y seguimiento como la teleformación, que mayoritariamente nuestras empresas están atomizadas, dispersas geográficamente, no sobrepasando los cinco trabajadores, llegaremos a conclusiones que nos dejan en incertidumbres sobre la eficacia y el objeto final de la formación en nuestras empresas. Al parecer, según estos datos, los trabajadores y trabajadoras extremeñas somos especialistas en salud laboral y tenemos todos un ordenador en casa. Y mientras, la administración sigue haciendo "reformas estructurales" para desguazar todo lo que sea público. Blanco y en botella.

domingo, 4 de agosto de 2013

A vueltas con las "Cigarras del Sur"



Releo " El Memorial de Greuges" (Memoria en defensa de los intereses morales y materiales de Cataluña), documento dirigido a Alfonso XII en el año 1885, donde se le trasladaban una serie de reivindicaciones políticas y económicas con motivo del proyecto de convenio comercial entre el estado español y Gran Bretaña. El texto fue fruto teórico de la burguesía industrial catalana y considerado el primer acto político del catalanismo que tiene como objetivo la defensa de la producción catalana frente a otra producción más competitiva como es la inglesa.

Obviando del mismo todas las cuestiones relativas al derecho de Cataluña a la lengua y a la identidad, con las que estoy completamente de acuerdo, el Memorial plantea la clave que subyace a todo este follón dual entre España y Cataluña, que es la defensa, con criterios proteccionistas, reclamados por la burguesía catalana a España donde el modelo de ley de oferta y demanda solo se considera ideal dentro del Estado en el cual tiene una relación de prevalencia Cataluña y por la cual, solo ella ha sido históricamente beneficiada, mientras que el resto era perjudicado por la ausencia de precios más competitivos. Análogamente se reproducía esta misma reclamación por la industria siderúrgica en el País Vasco y por la agricultura en Castilla.

Dice el memorial: "Se ha de reconocer que la industria del nuestro país ha tenido que hacer grandes esfuerzos por sostenerse y todavía aumentar en ciertos ramos, en medio de la inestabilidad legislativa y falta de fijeza de criterio gubernamental con que ha tenido que luchar. Si bien la tendencia llamada librecambista no ha conseguido hasta ahora sus soluciones radicales a la legislación económica, se ha manifestado, no obstante, constantemente en todas las situaciones y desde hace muchos años, que es una espada de Damocles suspendida sobre la producción. Aún quedan aranceles más o menos protectores, pero no representan ninguna garantía de estabilidad (...)."

Sorprende que la burguesía cuestione la ley de oferta y demanda, solicitando ventajismos a costa de terceros. En definitiva, creo que los desequilibrios previos interegionales a este momento se potencian precisamente con lo que viene a ser la primera actuación ordenada de intelectuales y el capitalismo mercantil catalán que seguirán históricamente reproduciéndose con la Dictadura de Primo de Rivera y con la Dictadura de Franco. Al hablar de expolio, por parte del nacionalismo catalán, habría que plantear los esfuerzos compartidos por el conjunto de la población española para lograr focos de crecimiento y desarrollo en determinados escenarios geográficos de España y que por ellos si entramos en el debate del "expolio fiscal" hay que poner en duda quien ha sido el expoliador y quien el expoliado. Por supuesto yo no creo que Cataluña sea la expoliadora, porque no creo en abstracciones sino, por otro lado, el expolio se genera por una realidad donde el conflicto de capital-trabajo, en un contexto de lucha de clases, vence entres posiciones desiguales.

Confieso que me irrita, con igual intensidad, cuando oigo a Wert hablar de "españolizar" a los niños catalanes, como cuando oigo a Artur Mas hablar de las "cigarras del sur", o con la afirmación de Cifuentes respecto a cómo paga la Comunidad de Madrid la sanidad y la enseñanza de Andalucia. El sutrato de estas opiniones no puede ser más reaccionario. Sinceramente, creo que estos nacionalistas, de aquí o allá, intencionadamente, provocan la confrontación para justificar su necesidad de ser, la necesidad de ser, de una forma casposa, "español" o "catalán". El uno para incustrar socialmente un discurso, que avanza, en la necesidad de recentralización de la política española y el otro para subirse en la ola del "independentismo" como estrategia para seguir obteniendo ventajas electores y fiscales. 

Considero, sin excesivo margen de error,  que todo ello está determinado por tensiones económicas y de interés partidista que debe, al menos, ante tanto tertuliano "subvencionado", cuestionarse. Al fin y al cabo, esas tensiones vienen precedidas de variables, que solemos olvidar, que han incidido e inciden en desequilibrios regionales históricos que han producido concentraciones de rentas en determinadas áreas geográficas de la misma manera que se han acumulado en una determinada clase social, que no es ni mucho menos la clase trabajadora.

Pero para valorar las reivindicaciones fiscales de los que se consideran "hormigas del norte", deberemos adentrarnos en razones más que en emociones. La respuesta económica, por la tecnocracia española y catalana, a la autarquía franquista a finales de los cincuenta, fue un Plan de Estabilización que facilitó concentración de recursos financieros a los mejor situados y sobre todo un flujo migratorio dentro y fuera de España que alivió tensiones y que, como "hormigas del sur", fuimos generando "plusvalías" para otros territorios. Es justo reconocer, por tanto, que el grado de concentración productiva que, en positivo, se focalizó en Cataluña, País Vasco o Madrid, produjo complementariamente nuevos desequilibrios resueltos desfavorablemente para territorios como Extremadura al despojarse de su población más activa y reteniendo la de mayor edad. Si en los años cincuenta, Extremadura alcanza una población por encima del millón y medio de personas, hoy tan solo alcanza un millón cien mil habitantes, siendo, posiblemente, una de las comunidades autónomas con la población más envejecida del Estado. 

Y Extremadura, evidentemente, debemos reconocer que no genera, no puede generar, la misma fiscalidad que Cataluña; pero sería de necios caer en la trampa de aceptar que yo, como individuo particular, no contribuyo de igual manera y en función de mis rentas de forma similar a un catalán. Desde luego, la trampa está servida por los "nacionalistas", que siempre son de derechas y como tal elaboran un discurso facil, simplificador y populista; un discurso que cala emocionalmente, más en epocas de crisis, pero alejado de los pensamientos complejos que requiere la inteligencia colectiva. La pena es que la izquierda en ocasiones y para evitar la acusación de antipatriota entra al trapo. 


Los siempre padres de la Patria, más que posibilitar la unidad sobre bases de igualdad, amplificaron la transferencias de recursos humanos y financieros, aumentando los desequilibrios territoriales. La polarización industrial en el País Vasco y en Cataluña, que con anterioridad, se había fraguado gracias a políticas arancelarias y proteccionistas de España, soportadas por el conjunto de la población, significaron una profundización en nuevos desajustes sociales y económicos entre las regiones españolas.


Ahora, cuando el independentismo catalán plantea cuestiones como el expolio fiscal que recibe Cataluña, es necesario recordar la estrategia de la concentración financiera (*), mediante el intervencionismo político de la dictadura, que se realizó a partir de los sesentas, cuando se creaban circuitos cerrados y obligados para la utilización de los ahorros de aquellos territorios considerados como "improductivos", que además de servir mano de obra barata, invertían capitales "manu-militari" en áreas geográficas más ricas.

Y no podremos olvidar al denostado Instituto Nacional de Industria, cómo optó por la inversión pública en esos territorios más proclives a la concentración de recursos, facilitando subvenciones publicas a determinados sectores que se entendían como estratégicos. A todo ello, no podemos obviar el papel asignado a regiones como Extremadura, como exportadora de materia prima y recursos energéticos que les impedían generar una cultura de la transformación de sus productos y de la valorización añadida en su producción final.

Y cómo podríamos cuantificar la perdida real de capital humano con la diáspora que sufrieron territorios como Castilla, Extremadura o Andalucia. No hay deuda histórica que pudiera reparar el desequilibrio posiblemente irreversible de estos territorios que no dispusieron de más intervencionismo estatal que les favoreciera que sembrar de pueblos de colonización o ser programados para la despoblación.

No deja de ser una simplificación interesada cuando oímos que "España nos roba", de la misma manera que decir que Cataluña succionó excedentes de otros territorios. Deberíamos poner el acento en la clase social que se benefició allí de la concentración de recursos humanos y financieros  y aquí de la ausencia de tensiones y conflictos que aseguraron a caciques una población sumisa y pingües beneficios rentintas.

(*)  "El incremento de este tipo de financiación permite hablar de la existencia de un auténtico "boom de la financiación intervenida" en la segunda mitad de los años sesenta al llegarse a una situación en la cual el 47% de la financiación neta entregada por el sistema creditício al sector privado estaba intervenida directa o indirectamnete  por la administración, que a través de la fijación de plazos más largos que los habituales o tipos de interés más bajos que los existentes en el mercado, ofrecía condiciones que de hecho implicaban una subvención para los beneficiarios de estas operaciones" Tuñon de Lara.

Artículo relacionado: