domingo, 22 de abril de 2018

Cuento colectivo: El sueño del vino


—¿Y ahora qué hacemos, Avelino? Ya nos han cerrado las librerías y tenemos que volver esta noche sin libros para la niña. Un vinito, me dijiste, un vinito, y aquí estamos, a las tantas de la noche, con cuatro vinos encima, pero sin libros. ¿Qué cara le ponemos ahora a Martita?, ¿eh?

Avelino, sentado en el banco, la miraba sin decir nada. Montse tenía razón. Se habían pasado la tarde mirando los puestos de libros que habían montado en Rambla Brasil y discutiendo sobre qué llevarle a su hija, que había pillado un gripazo y no podía moverse de la cama. Pobre niña, con la ilusión que le hacía, prefería el día de Sant Jordi al de los Reyes. Pero, claro, como no se decidían, le había propuesto a Montse tomarse un vino en uno de los bares del barrio. Y ahora, aquí estaban, medio borrachos y sin libro para la niña.
—Puede que me meta donde no me llaman, pero no he podido evitar escuchar la conversación y quizá pueda ayudaros. ¿No habéis oído hablar de Matías? Vive cerca de aquí, rodeado de volúmenes de todo tipo de género, y si le caéis bien podréis conseguir un trato justo. Pero os aviso de que no es tarea fácil, ya que hace años que decidió que le gustaban más los libros que las personas—, les dijo el chico que estaba sentado en la otra punta el banco y en quien ni siquiera se habían fijado.

Después de que les diera la dirección exacta, Montse y Avelino se dirigieron decididos, no estaban seguros de si porque no tenían otra opción o por los vinitos que se habían tomado, hacia la cueva del coleccionista. 

Cuando llegaron al bajo en la calle Miguel Ángel, 37, creyeron que por la hora que estaría cerrado. ¡Menudo desengaño iba a llevarse Martita! Vieron un local con la puerta de madera ajada pintada de color rojo, cerrado, pero con la luz interior encendida y la persiana metálica subida. Picaron con los nudillos.
—¿Qué quieren?
—Señor Matías —empezó Avelino—, perdone por la hora, pero hemos tenido un percance y nuestra hija está enferma y no le hemos podido comprar un libro.
—Todo el día sin hacer nada, todos en la Rambla y ahora se despiertan —respondió el coleccionista con malas pulgas, pero abrió algo más la puerta y les dejó pasar—. Bueno, miren por ahí.

Con la luz, Montse se dio cuenta de que le sonaba su cara. Recordó que era el marido de la señora Mercè, vecina del barrio de su madre, que se separaron y que él decía que en las discusiones matrimoniales ella le pegaba. El cuarto vaso de vino hizo su efecto y, animada por el alcohol, empezó a interrogar al librero, mientras Avelino intentaba encontrar algún libro entre las caóticas estanterías y pilas que pudiera gustarle a Martita.
—Señora, menos cotillear y más ayudar a su marido. Que les estoy haciendo un favor— gruñó el señor Matías, harto de las preguntas.
—A mí no me amenace —contestó airada ella—. Que le doy con el bolso, como su mujer.
—¡Montse! ¡Por Dios! –exclamó su esposo, desde el otro extremo de la librería.
—¡Fuera de mi tienda!

Avelino acudió raudo ante el dueño clamando clemencia y disculpándose por su mujer. Necesitaban un libro. No podían llegar con las manos vacías. Ambos lo sabían. Martita había heredado el carácter de su madre y se lo tomaba todo como una afrenta personal.
—¡No seré yo el que frustre la ilusión de su hija! —dijo el librero—, pero ustedes han dado muestras suficientes de dejadez y, en el caso de su mujer, de prepotencia y altivez. Y para no dilatar más esta situación, porque no disfruto humillando a nadie, le propondré una serie de libros a elegir por usted a cambio de una condición que deberá superar.
—Ya dirá, señor Matías, le estaré eternamente agradecido.
—Se lo pondré fácil —se relamió el otro— en los próximos cinco minutos debe narrarme el guion de una historia no conocida que pudiera acompañar al regalo de un libro y que pueda relatársela a su hija nada más llegar a su casa.

Avelino se quedó de piedra. ¿Qué había dicho aquel señor? Poco a poco lo fue comprendiendo y replicó:
—Bueno, la verdad es que mi hija ya pasa de los veinte y no sé si está para que yo le cuente historias…
—Pero, ¡hombre de Dios! ¿Qué es lo que dice? ¿A quién no le gusta que le duerman con un cuento?

Montse cogió por el brazo a su marido y dijo: 
—¡Ya está bien! ¡Nos vamos! —y, acercándose amenazante a Matías—: Y usted, señor Matías, tiene razón, nos hemos pasado el día entero despendolados y paseando. ¿Y qué? ¿Quién se cree que es usted para juzgarnos y ponernos penitencias?

El librero se quedó boquiabierto, cavilando y Avelino aprovechó el momento para intentar calmar a Montse, pero ella ya había comenzado a caminar hacia la salida.
—Espera, Montse, ¡piensa en Martita! ¬¬
—Ahora les daré un cuento para Martita —dijo al fin el librero—. Y a ustedes les voy a rebajar la dificultad de mi condición. Les concedo toda la noche para escribir la historia que les he pedido. La quiero aquí mañana a primerísima hora —añadió, con una sonrisa extraña—. ¿Les parece bien?
—¡Vaya tipo más chiflado! —exclamó Montse mientras subían por la calle Joan Güell—. 

Menos mal que ya tenemos el libro para nuestra Martita. 
—¿Y ahora qué historia vamos a escribir? ¿A ti se te ocurre algo?
—Bueno —murmuró Montse pensativa—, la verdad es que en este barrio ocurren cosas muy sospechosas, como la desaparición de Matilde, la vecina del 5º 1ª. Ya ha pasado más de un mes y todavía no se sabe nada de ella. ¡Y mira que la chica se pasaba todo el día encerrada en casa escribiendo novelas románticas!
—Sí, es verdad. Y acuérdate de que hace una semana robaron todos los libros de caballerías y leyendas medievales de la Biblioteca Miquel Llongueras —añadió Avelino. 
Se pararon en un semáforo en rojo, justo al lado del Bar “El Montadito”.
—Por cierto, Montse, ¿tú te has fijado en de qué va el libro para Martita?
—Pues no —respondió Montse mientras lo sacaba apresuradamente del bolso.
Ambos miraron atónitos la portada del libro.
—Montse —creo que necesitamos aclararnos un poco— ¿Te parece que tomemos una tapita y otro vinito?
―Suscribo la moción. La ocasión lo merece. Te lo aseguro— dijo guardando el libro en el bolso.

Avelino lanzó una mirada a Montse dudando de haber leído bien.
—¿Quieres sacarlo otra vez? 

Montse lo sacó. El título del libro era: Registro Municipal de Fábricas de Ataúdes de la provincia de Barcelona. 

Cabizbajos se dirigieron hacia el Panxot.
―Póngame un vino tinto, bien tinto ―dijo Montse al entrar.
―La culpa es tuya Montse ―soltó Avelino acodándose en la barra―, lo has hecho cabrear y ya ves el resultado. Encima le tenemos que contar una historia.
―Yo tengo una historia ―dijo Montse.
—¿Ah, sí? ¿No me digas? Ahora va a resultar que eres una escritora y yo en la luna. Cuenta, cuenta.
—¿Tomamos unas tapitas antes?
―Faltaría más, señorita ―responde Avelino con una reverencia principesca.
—¿Han tenido suerte? ―les preguntó el chico que les había recomendado a Matías. 

Le explicaron todo lo que había pasado y él se ofreció a escribir la historia.
―Soy escritor, ¿sabes? 

Ellos estaban encantados. El chico sacó papel y boli y empezó a escribir como un poseso, ante la mirada atónica del dueño del bar. Cuando terminó, se la entregó a Avelino. Este se lo pasó a Montse, que la metió en el libro. Entonces la pareja se tomó del brazo y se fueron a casa.

Martita ya dormía, y sus padres la dejaron el regalito en la mesilla.

A media noche, la chica se despertó, vio el libro, lo abrió, lo hojeó y se emocionó muchísimo. Era una edición muy antigua de La Celestina. ¿Cuánto les habría costado? Y, ¿por qué estaba forrado con aquel papel de no sé qué ataúdes?

Del libro cayó un papel. Lo recogió del suelo y empezó a leer. No podía creerlo, era una carta para ella.

Querida Martita, soy Marcos, tu vecino del sexto. Llevo enamorado de ti desde que tengo uso de razón, y por este motivo y condición, te pido formalmente que me abras tu corazón. 

PD. Tus padres son unos irresponsables.

Martita, de la emoción, pegó un grito que despertó a sus padres, que dormían la mona. 
—¿Qué te pasa, hija? ―preguntó Avelino.
—¡Papá! ¡Que se me ha declarado Marcos, el vecino del sexto! ¡Estoy tan emocionada!
—¡¿Que qué?! ¿¡Quién es ese!? Y cómo lo ha conseguido, a estas horas… ―soltó Avelino todavía medio dormido y balbuceando.
―Me he encontrado esto dentro del libro de mi mesita.
—¡Será mentiroso! –dijo alborotada Montse―. Pues no le reconocimos ayer… ¿Ese chaval era Marcos? Que grande está, ¿no? 
―Hija mía… ¡feliz Sant Jordi!

La alegría del momento fue interrumpida por el estridente sonido del teléfono. Avelino lo cogió y dijo de malos modos:
—¡Diga!
—¿Avelino, se acuerda de mí? Soy Matías.
—Sí, claro, y ¿qué quiere a estas horas?
—Ya es de día y ustedes no han cumplido con su parte del trato.
—¿Cómo? —dice Avelino que, poco a poco, va recordando la historia de la noche anterior entre las brumas de la resaca y el sueño.
—No han traído el relato que acordamos.
—Pues, bueno —contesta displicente Avelino—, ya se lo llevaremos luego.
—Lo siento mucho, señor —se oye la voz seria de Matías—, pero el libro, con todo lo que había en su interior, acaba de volver a mis manos. Martita se queda sin su libro y no sabrá, nunca, que Marcos está enamorado de ella.
—Pero oiga, oiga…
—¡Avelino!, ¡Avelino!, ¡despierta! —dice Montse gritando—, ¿no puedo ir ni un momento al lavabo sin que te quedes dormido en el banco?, ¿y ahora qué hacemos? Ya nos han cerrado las librerías y tenemos que volver esta noche sin libros para la niña. Un vinito, me dijiste, un vinito, y aquí estamos, a las tantas de la noche, con cuatro vinos encima, pero sin libros. ¿Qué cara le ponemos ahora a Martita?, ¿eh?


Cuento colectivo realizado en el Taller de escritura creativa, en la celebración del Día de Sant Jordi, en el que han participado las siguientes personas: 

Pilar Arreba, Laura Carrillo, Miguel Coque, Rodrigo Durán, Laura Gomara, Luis Hernández, Rosa León, Pili Lozano, Josep Lluis Martí, Maria Rosa Puig, Fernando Romero, Carmen Sánchez

domingo, 8 de abril de 2018

¡Monago, Master Nabo!


En la conferencia de Sevilla ha preguntado a los que no son de campo, como él, si saben lo que son los nabos y pide al auditorio que no piense mal... ¿Cómo son estos "meapilas" de añorada isla y amores subvencionados?. ¡Monago, Master Nabos, también reclama a los suyos que no piensen mal¡. ¡Como si no te conociéramos, Monago! Y ahí le tenéis, tres años tapado, tres años de siesta para seguir mostrando, una vez más, la marca de la casa: su doctorado en nabos, que aunque le hubiera gustado, no haya podido ser certificado por la Universidad de Extremadura. 

A Monago, aquello de Barón Rojo le viene de proclamar la "socialización" del subempleo. Todo vísceras de resentido reaccionario y vitorino de cartón piedra enjaulado, para satisfacción de su bancada, pero sobre todo, la propia. Ya es hora de darle un nuevo título: Master Nabo
   
¿Ha vuelto el hombre, ha vuelto Monago?. Ha vuelto para poner orden e iluminar a la "gente", a esa gente a la que habla con su deje displicente pero muy extremeño. Deslomado de hacer kilómetros por su gente, con su tono campechano, con su gracejo "enrollao", dirigiéndose a toda esa gente a la que consiguió elevar a la tasa de paro histórica más alta habida en Extremadura con un 35,6% y 183.000 personas en desempleo. 

Ahí está, Master Nabo; estirando el cuello como pavo real o girándolo como una tortuga móvil de coche del tardofranquismo, olvidando que dejó a una Extremadura casi intervenida, por otro "prócer" de su Patria, como Montoro. 

Su percepción de la historia es el conjunto vacío cuando habla de modelos del norte y del sur; como si Andalucía o Extremadura no fuésemos el producto dañado del diseño de los que podemos entender como sus ideólogos primigenios, Cánovas del Castillo, Primo de Rivera o Francisco Franco con Fagra Iribarne y sus descendientes.

Y sí, Master Nabo, el marco regulador de todas esas reformas estructurales que su gobierno de Rajoy ha aprobado en España, ha supuesto para Extremadura la tormenta perfecta para precarizar el empleo con su reforma laboral, empobrecer a los trabajadores-as y a los pobres, perseguir a los disidentes, estigmatizar a los diferentes, desatender a los dependientes, enclaustrar a las mujeres, privatizar lo público, hacer emigrar a los jóvenes, socializar las pérdidas, contratar a sus "amiguetes" y oficializar las corruptelas. 

Y pide, Master Nabo, que no se los tiremos a la cabeza a él y al PP. Intuyo que serán muchos sombreros de Jarramplas con los que tendrán que protegerse en un año de su merecida lluvia de nabos.


domingo, 18 de marzo de 2018

Sindicatos, 8-M y 17-M.

Tras las movilizaciones del 8-M y 17-M habrá que constatar que las demandas sociales  planteadas deben ir acompañadas de reformas estructurales de hondo calado e inversamente direccional a las acometidas hasta ahora. 

Aquello de un nuevo modelo productivo redistributivo e inclusivo parece claro que no se sustenta con una Reforma Laboral cuyo objetivo central ha sido exterminar la negociación colectiva. A su vez, acometer una Reforma Fiscal que distribuya los esfuerzos entre rentas del trabajo y del capital de manera progresiva, comenzando por una valorización del trabajo, ahora inexistente. En definitiva, salvaguardar la igualdad de la mujer y Pensiones Dignas requiere de reformas inevitables que vayan en la dirección opuesta a medidas austericidas que han cargado la responsabilidad de la crisis sobre aquellos que no la han provocado. 

¿Acabar con el Pacto de Toledo o salvarlo del golpismo del PP expresado en su viraje de 2013?. Parece claro que un requisito previo es que sean  expulsados del gobierno a través de las urnas. Para ello, la movilización es la argamasa necesaria que genere una confluencia amplia y diversa pero que deberá organizarse con referencias claras e ideológicas. A estas alturas, los movimientos espontáneos son insuficientes, aunque tengan su valor de concienciación, si acaban representándose a si mismos y/o confrontando con aquellas organizaciones con representanción contrastada. 

Tanto en la movilización del 8-M como en la del 17-M se ha acusado, partidistamente, a CCOO y UGT de querer mantener su hegemonía, cuando al mismo tiempo, los mismos, les acusan de estar "desaparecidos" en las reivindicaciones sociales. No entiendo ese sarpullido reaccionario contras las banderas sindicales cuando los sindicatos mayoritarios y de clase, con un 15% de afiliación soportan una negociación para un 95% de los trabajadores-as; han sido claro baluarte en los procesos de igualdad de género en la empresa y en la calle, y han sido diseñadores y correctores eficaces en el Sistema Publico de Pensiones. 

Que los sindicatos hayan cometido errores no puede ser una justificación para intentar acabar con esta herramienta. Entiendo que puedan ser criticados pero ¿se pretende cambiar el modelo de mercado de trabajo desde el asambleismo? El viaje de crear opciones sindicales distintas a los sindicatos de clase y mayoritarios ya se ha intentado desde el propio sistema con opciones corporativistas y amarillas, también legítimamente desde opciones de izquierda pero no solo no ha cuajado, sino que se ha expresado con sonoros fracasos a la hora de querer representar a los trabajadores y trabajadoras. Soplar y sorber es imposible al mismo tiempo. Siendo compatibles y necesarios, sindicatos y movimientos sociales, o nos organizamos desde las herramientas que tenemos haciéndolas más eficaces y plurales o el espontaneismo activista nos hará muy felices, momentáneamente, pero será un sueño en una noche de verano.

Nos vemos en las convocatorias por unas Pensiones  Dignas el próximo 15 de abril.



jueves, 15 de marzo de 2018

Modernismo, Jujol y Sant Joan Despí



Jujol fue colaborador personal de Gaudí y su hombre de confianza. Al terminar la carrera de arquitecto participa en la fachada, decoración y mobiliario de la Casa Batlló y se hará cargo de las obras de la Casa Milà, situadas las dos en el paseo de Gracia de Barcelona. Se le puede considerar un "artista total" porque aplicó a la arquitectura técnicas que dominaba como el "trencadis", esgrafiado, escultura y pintura.  

La visita a Sant Joan Despí, una localidad cercana a Barcelona, es obligada solo por ver la Torre de la Creu, situada cerca de la estación de ferrocarril, con la que inició Jujol su relación estrecha de arquitecto con este pueblo. En un radio de doscientos metros, se puede contemplar Can Negre, Casa Serra i Xaus, Torre Jujol y Casa Rovira.

Con la Torre de la Creu (1913-1916), Jujol se propone un edificio formado por cinco cilindros sin limitaciones estéticas y de un gran impacto visual para aquella sociedad rural de entonces.  

En Casa Serra-Xaus (1921) los esgrafiados azules y rojos y la pareja de patos sobre las ventanas muestra las habilidades estéticas del arquitecto. Es el edificio con formas más modernas de su obra. 

Con Casa Rovira (1926) se expresa la influencia agrícola y rural con los esgrafiados dedicados al campo y a la fruta.

La relación del arquitecto con Sant Joan Despí es intensa y en 1932 termina construyendo su vivienda, la Torre Jujol. La casa está formada por dos viviendas en forma de "L", decorada con esgrafiados ondulados con el color azulón.

Su sentido religioso de la vida se encuentra en el simbolismo colorista con intervenciones en la Iglesia parroquial de San Juan Bautista, frases bíblicas en el púlpito, junto a cristaleras y forja. 
El centro Jujol-Can Negre es una antigua masía del siglo XVII reformada por Jujol tras realizar Can Creu. Siguiendo el espíritu modernista con sus técnicas, realiza con este edificio una auténtica joya llena de impacto para los sentidos. Destaca el balcón terraza transformada en carroza.  

En definitiva, modernismo en vivo y en abierto a pocos kilómetros de Barcelona. 



jueves, 22 de febrero de 2018

Pensionista de hoy, joven de ayer.


Los pensionistas de hoy, son los jóvenes de ayer; aquellos que supieron lo que era una dictadura, que sabían lo que era la ausencia de libertades, que se jugaban su puesto de trabajo en su lucha sindical, que luchaban no solo por su negociación colectiva, sino por la de los demás. 

Hoy, vuelven a ser los jóvenes de ayer. Son, no te engañes, los que fueron y estuvieron en la transición. Les sobra mochila y lecciones del "adanismo" político. En las movilizaciones por las pensiones seguro que faltaban, posiblemente, muchos de los que entonces tampoco estuvieron. Nos vuelven a dar una lección de lucha. Ya puede atarse los machos este gobierno que no sabe gobernar sin repartir dolor entre los  más desfavorecidos.

Los pensionistas, durante la crisis no es que hayan estado desaparecidos; han estado muy ocupados siendo el soporte de miles de familias estafadas en sus salarios, en la calidad de empleo, en sus hipotecas... Los pensionistas están haciendo una lectura inteligente y ahora toca sacar los dientes en la calle y en las urnas. 

Son más de nueve millones de personas. Son gente que saben lo que es correlación y acumulación de fuerzas, movilización sostenida y condiciones objetivas; conceptos estratégicos y tácticos que van a utilizar, aunque necesitan organización y ahí deben estar, porque siempre estuvieron, las organizaciones sindicales de clase. Que nadie piense que esto acaba de surgir espontáneamente. En octubre, pasaron desapercibidas las marchas organizadas por CCOO y UGT desde las comunidades autónomas, que significaron el pistoletazo de salida. La manifestación multitudinaria del 9 de octubre en Madrid, parece que intencionadamente algunos quieren olvidar. 

Los pensionistas saben que han criminalizado a todo tipo de colectivo y son conscientes que ahora les toca a ellos. Puede que sean la última trinchera ante tanto mangante intentando transferir el negocio de 115.000 millones de euros al año, a una banca regalada por sus amigos del gobierno. No es la primera vez que lo intentan; ya nos "vendieron" hace muchos años, con la dictadura de Pinochet, el modelo chileno de capitalización de las pensiones públicas a planes de pensiones privados e individuales.

La realidad chilena, a día de hoy, ha demostrado que en 2008 el estado tuvo que crear un pilar solidario a través de un doble mecanismo: una "pensión básica solidaria" (no contributiva) y la denominada "aporte provisional solidario" (complemento de mínimo). Con todo, en el primer año de crisis mundial, estas pensiones individuales perdieron un 23% de su valor. Es decir, succionados todos los nichos de mercado la banca pretende jivarizar los ahorros acumulados de las personas de través de sus trabajo.  

Vuelve el soniquete de la insostenibilidad de las pensiones en un país que rescata negocios, bancos y autopistas.  Todo ello en un país donde el setenta por cierto de las pensiones no superan los mil euros mensuales, la pensión media contributiva es un 25% inferior a la media de la UE, y la no contributiva casi un 50%.


Los jóvenes de ayer, que lucharon contra la dictadura franquista, son los pensionistas de hoy que ya no tienen tanta fuerza física pero tienen los colmillos retorcidos. El PP, a esta hora, ya sabe que tiene que mover ficha: el 0,25% no cuela y tampoco la oferta de Montoro de una reducción fiscal para un 10% de hombres con las pensiones más altas. 

Hay que exigir al Gobierno que reuna a los interlocutores sociales en el marco del Pacto de Toledo y se acabe con la uniteralidad del sistema del 2013 que inaguró el PP. A los pensionistas no se les puede seguir durmiendo con cuentos de niños. Son mayores pero no gilipollas. Y además, sabemos que hay que echarlos. 

El próximo 15 de abril, #PensionesDignas con los sindicatos de clase.

Datos ofrecidos por Carlos Bravo; Secretario de Políticas Públicas y Protección Social de CCOO, en su artículo: "Otro Conflicto sobre crecimiento y Distribución":  "En 2017, el PIB creció un 3,1%; los beneficios empresariales y dividendos distribuidos (hasta septiembre), un 5,1% y un 11,7%, respectivamente. El IPC medio, un 1,96% (1,1%, a diciembre), los salarios un 1,44%, y las pensiones un 0,25%."

domingo, 11 de febrero de 2018

Andaluces de Jaén. Poesía en la Escuela




Andaluces de Jaén

-Miguel Hernández-

Andaluces de Jaén
Aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿quien?
¿quien levantó los olivos?
Andaluces de Jaén,
Andaluces de Jaén.
No los levantó la nada,
ni el dinero ni el señor,
sino la tierra callada
el trabajo y el sudor.
Unidos al agua pura,
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.
Andaluces de Jaén.
Andaluces de Jaén,
Aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿de quien?
¿de quien son estos olivos?
Andaluces de Jaén,
Andaluces de Jaén.
Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna
pesan sobre vuestros huesos.
Jaén levántate, brava,
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares,
Andaluces de Jaén.
Andaluces de Jaén,
Aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿de quien?
¿de quien son estos olivos?
Andaluces de Jaén, Andaluces de Jaén.

1. DESCRIPCIÓNEl poema "Andaluces de Jaén", de Miguel Hernández, pertenece al libro "Viento del pueblo" (1937), Sus poemas, escritos en plena Guerra Civil, fueron apareciendo en revistas y declamados en la radio, en el frente o en actos políticos y culturales. Por ello se ha exaltado el valor de testimonio social y de voz de la conciencia colectiva. En su caso, su militancia política fue clara desde el primer momento. 

El poema cuenta con cuarenta y ocho versos agrupados de cuatro en cuatro versos. El esquema métrico de las estrofas es: 8a, 8b, 8a, 8b. El poeta pretende hacer pensar sobre "quién levantó los olivos", para afirmar que los olivos han sido levantado por los aceituneros y no por los propietarios de los latifundios, a quienes considera egoístas para terminar pidiendo fuerza y valentía a los jornaleros para defenderse.  

2. JUSTIFICACIÓN"Andaluces de Jaén" es un poema del que debemos resaltar su estilo llano y popular. En Andalucía, como en Extremadura, territorios por donde M. Hernández recitaba sus versos a los soldados en el frente de batalla, el cultivo del olivo estaba y está muy extendido. 

El latifundismo generaba y genera una concentración de la tierra excesiva en manos de unos pocos. Los jornaleros y jornaleras representan a un colectivo del sector primario sobre los que no se han resuelto derechos históricos que den fin a una forma de vida precaria y condicionada a los jornales que obtengan en la época del ordeño de la aceituna.    

El poema, en la versión musicada de Paco Ibañez, Manolo Escobar o Jarcha puede cantarse individual y grupalmente. Se facilita su memorización a través del propio juego de recitar y cantar el poema.


3. OBJETIVOS DIDÁCTICOS.

•Situar temporalmente al autor.
•Trabajar el poema: oral, corporal plástica y musicalmente, estimulando los sentidos y el ritmo.
•Favorecer la atención, la memoria, desarrollando la creatividad y la imaginación.
•Interpretar las imágenes que acompañen a la poesía.
•Expresarse al ritmo de la música.
•Acompañar con gestos la poesía.
•Reformular el uso de las nuevas tecnologías a modelos y patrones de expresión y comunicación no utilizados cotidianamente.

4. CONTENIDOS.

•Características concretas de la vida de Miguel Hernández: su biografía, sus mejores poemas, su muerte...
•La poesía como medio de comunicación y expresión.
•Interpretación de las imágenes que acompañen a la poesía. 
•Representaciones gráficas como medio de expresión y comunicación de las experiencias, sensaciones y sentimientos transmitidos por la poesía.
Valoración de las posibilidades expresivas del cuerpo.
•Debatir sobre las emociones que experimentas con este texto.

5. ACTIVIDADES:

A) Actividades de motivación:

1. Audición de la poesía de Miguel Hernández “Andaluces de Jaén”,  cantada por Jarcha, Manolo Escobar y Paco Ibáñez.
2. A partir de la misma canción se realizará una asamblea en el que preguntaré si conocían la poesía, si conocen otros poemas parecidos, si han oído hablar del autor del poeta. 
3. Introduciré a los alumnos y alumnas, aspectos sobre la vida y obra de Miguel Hernández.
4. Representar gráficamente el poema que adornarán el aula durante toda la unidad didáctica.

B) Actividades de desarrollo.

1.Escucharemos la versión de Paco Ibañez, Jarcha y Manolo Escobar.
2. A continuación estableceremos un pequeño debate sobre la comprensión individual del poema. ¿Cuál es el argumento?. Explorar en internet, con vuestros amigos o vuestros padres, otras versiones musicales del poema. Elegir la versión que más guste.
3- Diferenciar a los trabajadores del sector primario, en relación a otros sectores.  
4-  Buscar información sobre las características del olivo y de su cosecha. Regiones productoras, proceso para la elaboración del aceite, variedades, concepto de denominación de origen. Aspectos climatológicos. Estudiar el cultivo del olivo en Cataluña. Comarcas donde se cultiva.
5- Buscar metáforas y personificaciones en el poema.
6- ¿Qué es un latifundio y un latifundista? ¿Que es un cortijo?. Buscar imágenes de herramientas utilizadas por los Jornaleros, algunas en desuso, para realizar las tareas del campo: azada – vara – fardo – horca – hoz – hacha – espiocha – serón – trillo – arado – capacha – albarda – rastrillo – ...
7.-Leer "Nanas de la cebolla", "Elegía a Ramón Sigér".  
8- Escribe sinónimos de altiva, callada.
9- Escribe antónimos de altiva, presos.
10- Por grupos se memoriza el poema, y se recita en la clase.
11- Localiza palabras agudas, llanas y esdrújulas en el poema. 
12- Ordena estos datos sobre el autor Miguel Hernández


  • Huyó a Portugal perseguido por el bando franquista
  • Murió, tras su encierro en la cárcel el 28 de marzo de 1942 
  • Trabajó de pastor antes de ser conocido en Madrid 
  • La fecha de nacimiento es el 30 de octubre de 1910, en Orihuela (Alicante)
13- Escribe en esta tabla las palabras que aparecen en el poema según sus características. 
                                    

Masculino
Género
Femenino
Género
Sustantivo




Verbo   




Adjetivo   




Determinante   




Preposición










6. METODOLOGÍA: La actividad queda condicionada por una limitación horaria de dos horas a la semana en la asignatura de castellano, incidiendo en reforzar los conceptos trabajados durante el tiempo transcurrido del curso.

La metodología que llevaré a cabo sigue la misma línea psicopedagógica que proponen autores como Freinet o Montessori, entendiendo que esta actividad está diseñado para superar el memorismo tradicional de las aulas y lograr un aprendizaje más integrador, comprensivo y autónomo, dentro y fuera del marco escolar. La práctica del aprendizaje comprensivo, constructivista o significativo, parte de las emociones y de los centros de interés del alumnado, de su realidadad, de lo que conoce, respecto de aquello que se pretende aprender, sólo así se puede conectar con los intereses del alumnado y éste puede remodelar y ampliar sus esquemas perceptivos.

Para incidir en este tipo de aprendizaje es necesario estructurar el proceso de enseñanza - aprendizaje de tal manera que éste sea pluridireccional, donde es el mismo alumnado quienes construyen su propio aprendizaje a través de su investigación y trabajo. El rol del profesor cede su protagonismo al empoderamiento del alumnado, posicionándose en un posibilitador que acompaña a estos ofreciendo una guía del aprendizaje, estableciendo pautas, resolviendo dudas y aclarando conceptos. Para asegurar que este aprendizaje sea lo más significativo posible utilizaré un modelo de enseñanza que tienda a la integración conceptual. Con carácter especial resaltar la importancia concedida en esta unidad a la participación, interacción y cooperación con los demás, en especial con los propios padres, de ahí que la mayoría de actividades propuestas sean en grupo en la clase, con los amigos y en casa.

7. EVALUACIÓN DE LA PRACTICA EDUCATIVA: El carácter dinámico de este taller de poesía implica una autoevaluación permanente por parte del maestro, a través de la observación sistemática, de la coherencia interna y externa de la misma, reflexionando sobre: 
  • Relación de los objetivos con los contenidos. 
  • Relación de las actividades con  lo aprendido en el trimestre anterior. 
  • Adecuación de las actividades realizadas al horario de clase.  
  • Validación de los recursos utilizados. 
  • El propio proceso de evaluación... 
  • En lo referente a la coherencia externa, trataré de establecer la conexión de esta unidad didáctica con el resto de unidades a desarrollar de otros poemas y autores durante el curso escolar.
  • Otros poemas: 
  • "Canción del Jinete" de F. García Lorca:  
  • "El lobito bueno" de J.A. Goytisolo:                                                                         
  • "Como tú" de León Felipe: http://canchales.blogspot.com.es/2018/01/como-tu-poesia-para-la-escuela.html 

  • Propuesta de Poemario para la escuela



    Arcipreste de Hita: 1283-1350
    • Lo que puede el dinero
    Jorge Manrique: 1440-1479
    • Coplas a la muerte de su padre
    Quevedo: 1580-1645
    • Don Dinero
    • Se prohibe hacer aguas
    Calderón de la Barca: 1600-1681
    • Cuéntase de un sabio un día
    Felix de Samaniego: 1745-1801
    • Cuento de la Lechera
    Espronceda: 1808-1842
    • La canción del pirata: 
    Antonio Machado: 1875-1939
    • Recuerdo infantil
    León Felipe: 1884-1968
    • Como tú
    • Qué lastima 
    García Lorca: 1898-1936
    • Canción del Jinete
    Rafael Alberti:  1902-1999
    • El tonto de Rafael. 
    • Balada del que nunca fue a Granada
    • A Galopar.  
    Pablo Neruda: 1904-1973
    • Veinte poemas de amor y una canción desesperada
    • Canto General
    Miguel Hernández:  1910-1942                                      
    • Andaluces de Jaén 
    • Nana de la cebolla
    Blas de Otero: 1916-1979
    • En el principio
    Benedetti: 1920-2009
    • No te salves
    Agustín García Calvo: 1926-2012
    • Libre te quiero: 
    José Agustín Goytisolo: 1928-1999
    • Lobito bueno
    • Me lo decía mi abuelito
    • Palabras para Julia

    Se agradecen comentarios y propuestas de trabajo para incorporar al taller.